LA FALTA DE FÉ Y LOS SUSURROS DE SATÁN

Satán no tiene poder sobre nosotros, y esto quiere decir que no tiene ninguna prueba real para convencernos de que Dios no existe. Solo susurra una idea que no tiene ninguna razón de peso. Por ejemplo, nadie puede realmente probar que no hay Dios puesto que todo apunta a la existencia de Dios. Todo en un edificio indica que hay un constructor. Todo está en su sitio por la mediación de un ser inteligente y no puede ser por casualidad. La duda, la imaginación, la inseguridad, o el miedo no son indicios para seguir a Satán. Estos sentimientos se nos proporcionan de hecho para animarnos a investigar a Dios. En ausencia de estos sentimientos, no tendríamos el impulso de buscar la verdad. Creer en Dios empieza con la duda y la búsqueda resultante de una respuesta satisfactoria. Si no tuviéramos imaginación, nunca podríamos creer en el No Visto ni soñar con el Cielo y el Infierno.

Kafir (una persona que niega a Dios encubriendo la verdad) existe, pero kufr (negación de la verdad) no tiene una existencia externa. Es solo la ausencia de algo (no reflejar los Atributos de Dios desde nuestro espejo). La ausencia de uno es cero, y cero no tiene una realidad o existencia. Es solamente la ausencia de algo. No debemos creer en dogmas porque solo la falta de fe es dogma (puesto que no puede aportar ninguna prueba). Si digo que soy Musulmán y creo en la existencia del Más Allá, esto son dogmas si no aporto ninguna prueba. Con la evidencia del universo, queda claro que existe un Creador. Así, no debemos presentar nuestras creencias en forma de dogma. En su lugar debemos ver que todo está planeado. Si hubiera una sola célula o un solo átomo en el universo que no tuviera un Creador consciente e inteligente, entonces la incredulidad en el Ordenante del Universo/Dios quedaría justificada.

Dios es el Más Piadoso y no nos deja sin guía para averiguar lo que sucede. Nos trae pruebas y directrices. La aleya “No te hemos enviado (O Muhammad) sino como una piedad inigualable para todos los mundos” (Corán, 21:107) significa que fue personalmente enviado para ser un mensajero/guía/maestro, y esto es en sí mismo una misericordia. La Creación es en sí una prueba, pero como un extra o una bonificación, los mensajeros fueron enviados. De algún modo también se le comunica al Profeta: “Tu misión debe ser bajo la forma de piedad; sé compasivo”. Puede que no estemos listos para someternos a la verdad, pero al menos podemos admitir que debe haber un Ordenante, un Creador, incluso si no estamos preparados para someternos a él.

— Dr. Eren Tatari (Author of: Sumision a Dios)

Traducido por Yolanda Sanchez Martinez (yosamar@hotmail.com)

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