Celebrando el matrimonio

En las bodas, pensamos que celebramos un día feliz para dos personas… pero a través de este acto, estamos celebrando la gloria de Dios… lo que vemos son caras sonrientes y corazones cálidos… ¿Quién es la fuente de toda esta felicidad reflejada en toda esta gente? Glorificado sea el Compasivo Amado que ha puesto esta felicidad en nuestros corazones en estas ocasiones especiales…

Se dice que el profeta Mahoma (la paz sea sobre él) dijo: “Quien se casa ha alcanzado la mitad de la fe”. Pero ¿Por qué es tan importante casarse? Y ¿qué deberíamos hacer para apreciar este regalo? Un buen punto de comienzo para entender el sentido del matrimonio en nuestro viaje espiritual es recordar por qué estamos aquí en la tierra. Cuando miramos a nuestro alrededor con la mente abierta, nos damos cuenta de que lo que sucede no puede ser resultado de la mera suerte. El universo entero está lleno de arte y propósitos, y todo señala al Artista. La perfección en todo atestigua que todo es creado por el Omnisapiente, Todo Sabio y Amado Creador.

No hemos elegido ser creados, sino que el Divino lo ha elegido por nosotros, y nos ha creado de la mejor forma posible. Nos ha dado la habilidad de pensar, amar, sentir la vida en su totalidad. De aquí podemos estar seguros que Dios nos cuida y nos ama… Todo lo que tenemos es un regalo de Él. Y ¿por qué nos ha creado? Saber, amar y adorarle. Todo a nuestro alrededor sirve para este fin.

Ahora, el que lo crea todo debido a Su amor nos ha dado un preciado regalo: el matrimonio. Y nos ha concedido este regalo como una de las maneras más importantes de llevar a cabo nuestro propósito en la creación. Dios dice en el Corán:

“Y entre Sus signos está que ha creado para vosotros, de vosotros mismos, compañeras para que os inclinéis hacia ellas y encontréis reposo en ellas, y ha originado amor y ternura entre vosotros. Sin duda en esto se dan signos para la gente que reflexiona” (Corán 30:21)

El matrimonio se trata de encontrar nuestro verdadero hogar. No el hogar material; puesto que no somos seres materiales. Somos seres espirituales, y el amor en el matrimonio es nuestro hogar espiritual. Es un hogar donde recibimos el amor y ternura de Dios a través de nuestro cónyuge. Nuestro cónyuge actúa como el regalo más tierno de nuestro Amado Creador, y cada vez que recibimos compasión, se nos recuerda al Que nos ha dado este preciado regalo. Se nos recuerda el amor sin fin que sale del que nos ha creado debido a Su amor.

Dios usa la palabra “Rahmah” en la aleya que acabo de mencionar, que implica mucho más que compasión y piedad. La palabra “Rahmah” deriva de la raíz “Rhm” que significa vientre. Así que, los cónyuges pueden ser como vientres el uno para el otro, y curar sus heridas, cuidar de sus deficiencias, y apoyarse el uno al otro hasta que nazcan en la vida real, la vida eterna….

El matrimonio es un regalo para que observemos y sintamos los reflejos de los Atributos de Dios. Comenzamos a obtener un atisbo de lo que significa el amor de Dios sintiendo amor los unos por los otros. Mediante los sentimientos que Él nos da, sentimos los significados de amor, piedad, compasión, paciencia, perseverancia… y a través de ellos, ¡llegamos a conocer a Dios y a amarle más! Dios también dice en el Corán en lo referente a los cónyuges: “…son una vestimenta para vosotros y sois una vestimenta para ellas…” (Corán 2:187)

Los cónyuges son vestiduras el uno para el otro. ¿Para qué sirven las vestiduras? Las vestiduras nos protegen y nos confortan. Si somos las vestiduras los unos de los otros, significa que somos creados para fusionarnos, para ser uno a través del matrimonio… el matrimonio es una oportunidad para reconocer la belleza de la unidad. Pero esto significa que tenemos que deshacernos de nuestros egos, a los que les gusta ser independientes. Necesitamos echar a nuestros egos fuera de nuestros hogares espirituales. Los problemas en el matrimonio son oportunidades para limpiar el hogar… el matrimonio es como un espejo que refleja todo lo que somos. Y adivina…a veces no nos gustará lo que vemos. En el matrimonio, descubriremos muchos de nuestros defectos que antes no veíamos. El hogar espiritual del matrimonio es un lugar donde podemos ser curados de estos defectos.

A veces puede que no seamos capaces de sentir gratitud hacia nuestro Creador por el regalo del matrimonio. De hecho puede que empecemos a echarle la culpa a nuestro cónyuge, al destino o a Dios….pero necesitamos abrir nuestras mentes y corazones y ver que estos problemas internos son para nuestro propio beneficio. A través de la maravillosa escuela espiritual del matrimonio, Dios nos da la oportunidad de crecer, de aprender y de acercarnos a Él. Esto lo conseguimos reflejando los Atributos de Dios en nuestra relación con nuestros cónyuges. Como dijo el Profeta Mahoma: “los mejores de entre vosotros son aquellos que mejor tratan a sus cónyuges….”.

Recibimos el entrenamiento más efectivo de carácter y espíritu a través del matrimonio y la maternidad. ¡La familia es una escuela 24/7 sin vacaciones! Debemos derretir nuestros egos y someternos a la voluntad de Dios en cada aspecto de nuestras vidas familiares. De lo contrario, el matrimonio se convierte en nada más que una guerra sin sentido entre dos egos.

Digamos que nos gusta la idea de estar más delgados y atléticos para estar más sanos. No importa cuántos libros leamos sobre cómo ejercitarnos, no importa cuánto hablemos sobre los beneficios del ejercicio, el único modo en que nos beneficiaremos de la rutina es ¡sudar en el gimnasio! De igual modo, no importa cuánto hablemos de las virtudes de ser una persona indulgente, amorosa y generosa en teoría, no seremos más maduros, ni tendremos más comprensión ni más generosidad sin realizar el entrenamiento actual. No importa cuánto hablemos del perdón de Dios, de Su paciencia, compasión y amor, no Le conoceremos ni Le apreciaremos de forma experiencial a menos que practiquemos esas virtudes en nuestras vidas.

Por ejemplo, cuando muestro compasión hacia mi cónyuge, puedo comenzar a comprender cómo Dios muestra Su compasión a toda la creación. Como resultado sentiría y diría lo siguiente: ¡Gracias Dios por mostrarme tu Compasión dejándome mostrar compasión hacia mi familia!!! Incluso aunque cada relación humana, como por ejemplo la amistad, es una escuela para entrenarnos en estas virtudes, ninguna es tan efectiva como la familia. Pues solo pasamos una cantidad limitada de tiempo con los amigos, y podemos alejarnos fácilmente al menor desacuerdo. Las relaciones en la familia pueden exponer todos nuestros defectos y debilidades que ni siquiera sabíamos que tuviéramos. Dios dice en el Corán: “El es Aquel Quien os ha creado a partir de una única alma humana de la que hizo a su pareja, para que encontrara apoyo en ella” (Corán 7:189)

Hoy es un gran día…

Hoy, somos testigos de dos siervos de Dios, que eligen ser uno…

Elegís olvidar el “Yo” y decir en su lugar “Nosotros”… porque el amor implica disolverse en el otro…

Elegís construir un paraíso como familia, donde los ángeles habitarán…

Elegís ser ayudantes y protectores el uno del otro…

Elegís ser refugio y confort el uno del otro…

Elegís ser bellos adornos el uno del otro… cubrir las deficiencias del otro, y valorar vuestras fuerzas… perdonaos el uno al otro, y cogerse de la mano cuando más necesario sea…

Elegís recibir el preciado regalo de Dios, así que nunca olvidéis a Dios, en lo bueno o en lo malo…. Nunca maltratéis la confianza de Dios en ti. Nunca despreciéis el gran regalo de Dios hacia vosotros…. Os ha confiado el uno al otro, así que sed sinceros con vuestra confianza.

Elegís unir las manos en el viaje y el amor y fundiros en vuestro amor…

Elegís ser ciegos a los demás y miraros solamente el uno al otro…

Elegís estar juntos para siempre, aquí y en el más allá…

Hoy es un gran día…Hoy Dios nos ha invitado a ser testigos de Su amor, de forma que todos podamos participar de él… ¡Gloria a Dios! Dios, déjanos sentir tu amor…

Que Dios os bendiga y os colme de bendiciones y ponga la bondad entre vosotros.

Amén.

 

Extraído del libro El Maestro Compasivo: Ensayos sobre la Fe Islámica escrito por Dr. Eren Tatari (http://www.amazon.com/Compassionate-Teacher-Eren-Tatari-ebook/dp/B00EBC8MSK/ref=sr_1_8?ie=UTF8&qid=1415108190&sr=8-8&keywords=eren+tatari)

 

Traducido por Yolanda Sánchez Martínez (yosamar@hotmail.com)

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *